Licántropos
El hombre lobo
Un licántropo es una forma de decir hombre lobo. Y el hombre lobo es un ser que siendo hombre de un día se transforma en lobo por la noche. Pero no todas las noches. Se ha investigado que son sobre todas la noches de luna llena las que prefiere este hombre para tomar la forma del lobo y actuar con él.
En este ser se combina la faceta más terrible y feroz de un ser humano y una bestia. Se cree que todavía pueblan Tierra y siguen siendo una verdadera amenaza para los seres humanos, porque sus presas son los hombres, raras veces los animales. En cierto momento de la Historia, se llegó a considerar que esta transformación era una rara enfermedad, y se le puso nombre: licantropía.
Se dice que una persona se convierte en hombre lobo cuando es mordido por otro licántropo, o incluso por un lobo normal y corriente. Una persona que parece actuar con normalidad durante el día se transforma por la noche, siempre por la influencia de la Luna, en un monstruo parecido a un lobo. Le crece el pelo por todo el cuerpo, y sus ojos, nariz y orejas se convierten en ojos, hocico y orejas de lobo. Sus dientes crecen y se hacen afilados como colmillos. ¡Su aspecto es terrorífico!
Entonces, la bestia tiene que satisfacer su hambre devorando cerne humana. El hombre adquiere algunas habilidades del lobo: la fuerza, la agilidad, el olfato y el gusto por la carne fresca. Antes de devorar a su presa, fiera lanza terribles aullidos. Los licántropos con muy peligrosos, ya que pueden matar a sus propios hijos o familiares.
Según la tradición, sólo hay una forma de liberarse del licántropo: matarlo con una bala de planta o atravesarla el corazón con algún instrumento hecho de plata. También se cree que los licántropos pueden recobrar su forma humana por medio de ciertas hierbas, como la cicuta.
Se cuenta que a mediados del siglo XIX, en una aldea de Polonia, un grupo de campesinos celebraba con danzas las recientes cosechas. De repente, en medio de la diversión, resonó en el valle un terrible aullido que heló la sangre a los aldeanos. Todos corriendo hacia donde venía el grito y descubrieron, horrorizados, que un enorme licántropo había apresado a una de las muchachas más bellas del pueblo y se la llevaba hacia el bosque. Dicen que jamás regresó.
Aunque parezca difícil de creer, también cuenta un historiador de la Antigua Grecia, que había una raza de hombres de cierto lugar de las costas del mar Negro que se transformaban en lobos durante unos días cada año según su voluntad, y luego recobraban fácilmente su forma original.

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